El senderismo, una actividad con paso firme en Neuquén

Desde la Provincia y la Municipalidad se desarrollan múltiples proyectos para la creación de sendas en parques naturales, y cada día hay más personas que se suman a la aventura de explorar la naturaleza, con los pies en la tierra. Alrededor de 2.000 neuquinos visitan por día la barda.

El Jarrillal, en Neuquen

El Jarrillal, en Neuquen

El hombre camina desde que tiene uso de razón; sus piernas le han valido migraciones, conquistas y descubrimientos inesperados. Hoy, la necesidad de una vida sana impulsa a miles de personas a salir al encuentro de la naturaleza como parte de una actividad deportiva en la que el propio pulso marca el objetivo, y la mente se libera con paisajes de montaña, bosques impenetrables, y hasta la aridez de la barda patagónica.

Según un estudio realizado por la Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Neuquén, durante la temporada estival 2013, en los centros turísticos de Villa La Angostura y Caviahue, un 14,17 por ciento del turismo eligió el senderismo o trekking como su principal actividad vacacional. A nivel local, en la capital de la provincia se calcula que más de 15.000 personas visitan semanalmente la barda para adentrarse en sus senderos.

El senderismo es muy fácil de practicar. Consiste en la realización de recorridos a pie a lo largo de rutas preestablecidas que suelen no representar grandes dificultades en cuanto a la preparación física y es apto para todas las edades. Por otro lado, beneficia el funcionamiento del sistema cardiovascular, como lo confirman datos de la Asociación Cardiológica Mundial, que estiman que caminar a paso sólido al menos 5 veces por semana aumenta 3 años la esperanza de vida.

“La cultura de salir a correr y caminar al aire libre tiene una cosmética especial, una cierta simpatía que ha permitido reinventar el atletismo”, aseguró el instructor Tony Rodríguez, de Agrestesur. Para este pionero del trekking y el running de montaña, la actividad tiene cuatro aristas: el componente exploratorio que fomenta el factor social detrás de los grupos que salen a correr; el de la aventura, que nos impulsa a hacer cosas nuevas; el del deporte, que nos lleva a querer rendir cada vez mejor, y la parte del marketing que lo vuelve todo más colorido.

Si bien han aumentado las propuestas de turismo aventura en toda la provincia, también se ha elevado el número de personas que simplemente practican senderismo con el fin del disfrute, a paso tranquilo, sin presiones deportivas. A nivel provincial, se calcula que quienes se dedican al trekking pasan entre 5 y 8 noches en la zona de senderismo, lo cual la convierte en una actividad de fuerte rédito económico por lo que desarrolla a su alrededor. Entre los que más lo practican se destacan las parejas jóvenes de entre 25 y 35 años.

El impulso de esta modalidad deportiva llevó a Neuquén a participar del Primer Congreso de Senderismo en Mendoza el pasado 1 de noviembre, donde representantes de la Subsecretaria de Turismo local presentaron la experiencia neuquina en la formación profesional de prestadores turísticos de trekking, senderismo y avistaje de aves. La meta del congreso fue promover experiencias nacionales e internacionales para incrementar las iniciativas de planificación y manejo de senderos.

Proyecto Huella Andina
La iniciativa fomenta el trekking en toda la zona cordillerana atravesando tres provincias: Río Negro, Neuquén y Chubut; cubriendo a pie los 540 kilómetros que separan Aluminé de Trevelín, y pasando por distintas ciudades como San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Bariloche, ofreciendo un nuevo recurso de desarrollo territorial para las comunidades de las zonas rurales.

En Neuquén, Huella Andina tiene unos 22 senderos habilitados, y  durante el verano 2014 se inaugurarán las etapas que van desde Villa Pehuenia hasta Ñorquinco, donde ya se está trabajando en el despeje de senderos y señalización. Las distancias de los senderos varían entre los 10 y los 50 kilómetros, pero al ser de baja dificultad proponen una actividad accesible a todo público.

“Dentro de los senderos hay previstas zonas de acampe porque esto no está pensado para corredores o caminantes de montaña profesional, sino para todo tipo de personas, gente que quizás no hace 50 kilómetros en un día; es un senderismo completamente inclusivo”, dijo Horacio Peloza, coordinador territorial del Proyecto Huella Andina; y, sobre los avances de la temporada 2014, agregó: “Una persona común con un entrenamiento básico no tiene que ir demasiado cargada para cubrir esas vastas áreas, por eso estamos desarrollando zonas de pernocte, estructuras semi-abiertas, para que la gente no necesite llevar carpa, sólo bolsa de dormir”.

Para resolver
Huella Andina ha crecido en los últimos años pero aún tiene cuestiones burocráticas que resolver. Si bien casi toda el área cordillerana es transitable, hay zonas que aún permanecen desconectadas por falta de consenso con los dueños de ciertas propiedades privadas, especialmente entre los lagos Quillén y Huechulaufquen.

Otro dilema se da en la zona del Parque Nacional Lanín, donde la comunidad mapuche tiene una cuestión de territorialidad sin resolver que afecta a las sendas. “Se puede circular, las sendas están abiertas, y los mapuches no tienen ningún inconveniente con los caminantes, pero no nos dejan poner la cartelería oficial de Huella Andina, habilitar y señalizar las picadas”, explicó Peloza, asegurando que “no ha habido ningún reporte de inseguridad en la zona, lo que es muy importante. A diferencia de otras áreas del país, por acá se puede caminar”.

Hasta la fecha, Huella Andina ha probado ser un caso exitoso de integración cultural, goce de la naturaleza y desarrollo de la actividad deportiva y, desde su inauguración en 2009, los caminantes se han triplicado. “Es un vector de acercamiento a la naturaleza, había mucha gente que antes no se animaba a salir a andar porque tenía miedo, o necesitaba un guía, y hoy lo puede hacer, y lo más importante es que es para todos”, aseguró Peloza.

Cualquiera puede hacerse paso por Huella Andina, el único requisito a partir de esta nueva temporada es registrarse en la entrada de los senderos o parques nacionales por cuestiones de seguridad. “Es una experiencia super enriquecedora porque nos involucra en el medio ambiente, nos hace ser parte de él desde lo físico y lo espiritual dándonos la libertad de manejar nuestro tiempo para gozar de cada paso que damos. Y lo mejor es que se adapta a todo bolsillo y edad”, concluyó.

Dos mil personas por día
En Neuquén capital cada vez son más los que salen a caminar y correr por la Barda Norte. Son tantos que hasta se podría decir que faltan senderos.
“Las estadísticas de la administración anterior estaban hablando de 15.000 personas. Se calcula que por día unas 2.000 personas visitan la barda, y es una cifra que en un fin de semana promedio puede llegar a triplicarse”, indicó Ignacio Massei, director de Intervención Ambiental.

“La idea de hacer deporte en medio de la naturaleza se puso de moda en la década del 80, y en Neuquén los únicos senderos que había estaban en la barda marcados por las motocicletas”, señaló Tony Rodríguez, de Agrestesur. Agregó que en los años 90 “comenzó a aparecer la señalización y esto coincidió con un cambio de visión en la concepción de lo que debe ser la vida y el tiempo libre, en donde pasar tiempo con la naturaleza es parte de la vida cotidiana”.

En los últimos años la Municipalidad ha intentado aumentar la cantidad de senderos en la barda, buscando reducir al mínimo el impacto ambiental que los deportistas tienen en la zona. “La realidad es que la gente transita por donde quiere, y tener a 500 personas corriendo por la barda aumenta la tendencia de desertificar el lugar, por eso es necesario crear más sendas, pero controladas”, aseguró Massei, que actualmente se concentra en las actividades de preservación del área protegida. En Parque Norte existen tres senderos de aproximadamente 1,5 kilómetros de extensión emplazados en el bosque, y otros dos, indicados con colores, de entre 1,5 y 2,5 kilómetros que circulan por la barda y fueron habilitados recientemente.

Proyecciones
Entre los senderos delimitados oficialmente se pueden recorrer unos 13 kilómetros. “La idea es ir generando cada vez más caminos, cada uno identificado con un nombre, cartel y color distinto, hasta el momento tenemos dos, el Jarrillal y el del Monte” afirmó Massei. Dentro del parque se ha invertido en cartelería e interpretación del paisaje, para comenzar a concientizar a los transeúntes sobre el valor de la barda. “El principal problema es que no hay una conciencia de cuidado”, manifestó Massei.

Próximamente se comenzará a proyectar en la barda una red de senderos sustentables según pendiente y grado de erosión, entre otros criterios; y para 2014 se espera la apertura completa de las sendas de la reserva ecológica Isla 132 en la costanera. (Por V.L.M.)

Complemento para la salud
• Ayuda a bajar esos kilos demás.
• Permite prevenir enfermedades coronarias, diminuyendo el colesterol, la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre.
• Mejora la salud mental, ayudando a controlar ansiedades, depresión y estrés.
• Retrasa el proceso de envejecimiento.
• Permite prevenir la osteoporosis.
• Reduce los riesgos de diabetes.
• Mejora las vías respiratorias.
• Ayuda a combatir la artritis.
• Reduce los riesgos de contraer cáncer.
• Mejora trastornos del sueño.
• Estabiliza cambios de humor y fortalece la voluntad.

Fuente y fotos: Diario La Mañana Neuquén

Dejá tu comentario +

No Comments

Dejá tu respuesta

* Required Fields.
Your email will not be published.