Consejos sobre trekking: botas y zapatillas

Cuando te decidas a salir a caminar, verás que el elemento fundamental del senderista son las botas. En la montaña verás gente con equipos de montaña más o menos caros, más o menos técnicos, pero raramente veremos caminantes con un mal calzado. Si los pies sufren no llegaremos muy lejos. Y a los que veas con mala cara, mirale los pies!

Mis fieles Hi-Tec, pidiendo ser liberadas a la senda

Al adquirir calzado de trekking hay que considerá bien, y en primer lugar, algo tan obvio como el tamaño del mismo. Hay que ser especialmente cuidadoso, si es demasiado grande provocará rozaduras y si es demasiado pequeño molestias que nos impedirán disfrutar de la marcha. Fijate que te sujeten bien el pie y que no queden demasiado ajustadas en la punta, dejando espacio suficiente para que los dedos no choquen con la bota cuando vayas en en bajada. El material de las suelas debe tener una buena adherencia, amortiguación y ser resistente. Y fijate que toda la parte inferior este correctaemente pegada al cuerpo de la bota: me ha pasado de volverme “en llanta”, casi pisando directamente el piso (y eso que era una afamada marca del rubro!).

Un dato curioso a tener en cuenta cuando compres calzado: por la tarde nuestros pies están más hinchados que por la mañana y eso es algo que hay que tener en cuenta a la hora de probar el calzado. Si lo elegís muy justo y por la mañana, cuando llegue la tarde y luego de horas de caminata, lo vas a padecer.

Es aconsejable adquirir un calzado que sea algo más grande que nuestro pie habitual ya que se suele usar con medias de un grosor superior al habitual. La elección de las medias es también muy importante, y complementa la del calzado. Las medias deben ser suaves, sin muchas costuras que molesten al caminar, y de un grosor adecuado. Es bueno usar tejidos técnicos para que mantengan nuestros pies abrigados y secos. Creeme, una mala media te arruina también una salida.

Una vez que compraste tus botas o tus zapatillas de trekking, es aconsejable usarlas antes de ponernos a andar para lograr ablandarlas. Usandolo unos días antes de salir de marcha conseguiremos que nuestro pie se adapte a la dureza de la bota y que la misma se adapte a la forma del pie. Estrenar un calzado de trekking directamente en el terreno es una locura de la que podés arrepentirte. Me acuerdo de un par de borcegos que iba a usar. Me tomo muchas horas de uso previo, y me resultaban dolorosos luego de un par de horas de uso. Pero finalmente, y con bastante tiempo previo al inicio de una temporada, logré domarlos y que me ayudaran a mantener la marcha.

El mantenimiento de las botas o zapatillas de montaña es sencillo. Si se manchan con barro y agua hay que dejarlas secar hasta que se seque todo el barro. Nunca secarlas junto a una estufa o radiador,  eso generalmente dañar los tejidos usados en la confeccion de las botas. Una vez secas, se limpia con un trapo humedecido en agua para quitarle toda la suciedad y se vuelven a dejar secar. Para guardar tus botas mete dentro papel de diario para que no se acumule humedad y no las guardes con mucho peso directamente encima para que no se deformen.

Salvo que estes usando botas de cuero, no uses ceras ni grasas para las botas, porque esos elementos taponan los poros del tejido y así dejan de ser transpirable. Lo aconsejable es usar algún spray de líquido impermeabilizante.

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3 Comments

  1. Al parecer, la nota gusto mucho. Espero que les sirva, porque el tema del calzado es uno de los pocos que puede, realmente, hacer insufrible una caminata. Ojalá sirvan los consejos.

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