Trekking al refugio Italia, en Colonia Suiza, Bariloche.

Refugio Manfredo Segre o Italia

Recordábamos con la Colorada, mi mujer, las sensaciones de nuestra caminata hacia el refugio Manfredo Segre (o también llamado Italia), aquel verano del 2002. El refugio es más conocido como “el de Laguna Negra“, pero que lleva el nombre de quien donó el refugio. Es una historia que contaremos en otro momento. Decía que recordábamos cuando caímos esa vez en Bariloche, y veíamos afiches que decían “ponete en forma, vuelven las fiestas de la luna llena”, y no sabíamos que era. Como no conocíamos el refugio, tampoco identificaba el perfil del mismo en el afiche.

Carteleria del sendero a Laguna Negra (http://www.refugiolagunanegra.com)

Carteleria del sendero a Laguna Negra (http://www.refugiolagunanegra.com)

Nosotros, animalitos urbanos, habíamos descubierto el senderismo en ese mismo viaje, que había arrancado en el parque nacional Los Alerces, en momentos en que el país tenia varios presidentes y parecía deshacerse. Y años más tarde puedo asegurar que esas caminatas, ese paisaje, nos evitaron un montón de malos ratos, y nos dio fuerza para afrontar un año complicado. Esas salidas de trekking le dieron paz a nuestras almas, y alegría a los corazones. Y es por esto, sumado a la belleza, a la majestuosidad del paisaje, que llevamos este recorrido en el corazón.

Con curiosidad nos fuimos para Colonia Suiza, y ahí nos informamos sobre el sendero. Se trataba de unas 4 o 5 horas de marcha para la ida, con una dificultad media, así que la encaramos temprano a la mañana, para poder volvernos por la tarde. Cargamos la mochila y salimos.

La picada, de 16 km de extensión, parte de la ruta a Bahía López, en la zona de Colonia Suiza y las proximidades del puente sobre el arroyo Goye. Hay un cartel en las proximidades del campamento S.A.C. Encaramos la caminata transitando un camino que sube en una fuerte pendiente, bordeando una propiedad privada (a la que nos recomendaron no entrar). Posteriormente llegamos a un sendero por medio del que la picada se aleja del camino y se interna en el bosque. Todo el tiempo caminamos en forma paralela al arroyo Goye.

La vegetación, el murmullo del arroyo, el sonido del bosque, las particularidades del terreno (muy llano ya que avanza por el valle) completándose con el paisaje, constituye una suma que da como resultado un gratísimo paseo. El arroyo que nos acompaña, constantemente, ofrece una vista en caprichosa sucesión: espumosos rápidos; tranquilos remansos; seductoras piletas; desde el oeste nos miran los altos picos del López; desde el este el monótono cordón prolongación del cerro Bella Vista. Cada tanto, el paisaje nos llevaba a detenernos. Nos quedábamos un rato en silencio, simplemente sintiéndonos parte de esa belleza.

Los caracoles del sendero, el mayor esfuerzo del trekking

Los caracoles del sendero, el mayor esfuerzo del trekking

Así seguimos avanzando, cruzando por algún mallín o por algún claro del bosque. El valle va encerrándose entre impresionantes laderas rocosas, haciéndose cada vez más interesante. A las 4 horas de marcha llegamos a un lugar llamado Piedra Vivac, donde el arroyo Navidad vierte sus aguas en el Negro. Desde la Piedra Vivac hasta el refugio restaba una hora de marcha. Aquí cruzamos nuevamente el arroyo y encaramos los por amplios caracoles (sendero ascendente, con curvas) del que nos habían avisado cuando nos infirmamos. Cansados pero felices, iniciamos el ascenso final rumbo al refugio.

Refugio Manfredo Segre (o Italia), y la Laguna Negra, final del sendero.

Refugio Manfredo Segre (o Italia), y la Laguna Negra, final del sendero.

Cuando llegamos arriba nos encontramos con la construcción del refugio, nuestro destino. Este se encuentra en el desagüe de la laguna Negra el cuál forma el arroyo Negro. En los alrededores del refugio se puede visitar el cerro Manolo, cerro Negro el Gordo y el filo del Bailey Willis. Nosotros, ya cansados, nos tomamos un chocolate caliente en el refugio y recuperamos fuerzas. De paso, nos enteramos sobre las fiestas de la luna llena. En los meses de verano se organizan fiestas, con música y artistas a la luz de la luna. Hasta donde se, hasta el día de hoy se hacen las fiestas. Y luego de eso, con la satisfacción del deber cumplido, iniciamos la vuelta hacia Colonia Suiza.

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