El Alerzal Milenario, trekking de Los Alerces

Sendero de trekking al Alerzal Milenario - PN. Los Alerces - Esquel

La excursión estrella de este Parque Nacional también es un trekking –muy cómodo y sencillo– de cuatro kilómetros hasta el famoso Alerzal Milenario, cuyo cuidado es la razón de ser principal del área protegida. Todo comienza junto al lago Verde (al que se llega en auto o en colectivo desde Esquel) por un sendero de 1500 metros hasta Puerto Chucao, en el lago Menéndez, para tomar un catamarán.

Al desembarcar en Puerto Sagrario los viajeros se internan en el bosque por una pasarela de madera que atraviesa una especie de túnel de caña colihue. Y siguiendo la recomendación de los guías de permanecer en absoluto silencio es posible descubrir el repiqueteo del pájaro carpintero negro, la caída de una rama y hasta la vibración del refinado picaflor de corona rubí.

 

La selva se vuelve luego una compacta bóveda vegetal con el suelo alfombrado de vistosas flores, helechos y hongos. Finalmente se llega a la zona habitada por los alerces y, en cierto momento, ya todo está completamente rodeado de esos imponentes colosos.

Parte del sendero al Alerzal

Parte del sendero al Alerzal

Al pararse frente al Alerce Abuelo, en pleno bosque, impresiona pensar que se está a los pies de uno de los seres vivos más viejos del planeta. Cuando este árbol de 58 metros de alto era un retoño, el hombre todavía estaba en la Edad del Bronce. Y en el transcurso de los 2600 años entre aquel momento y el presente surgió y cayó el Imperio Romano, ardió Constantinopla, Colón llegó América, Armstrong caminó sobre la Luna, dos bombas atómicas estremecieron la tierra y cayeron las Torres Gemelas. Y mientras tanto el Alerce Abuelo siempre estuvo allí, incólume en su misma porción de tierra de tres metros de diámetro, brotándose de hojitas tersas cada año, como en una parábola de la eternidad.

Así como a las personas se les calcula la edad por las arrugas, la antigüedad de los alerces se mide contando la cantidad de anillos de su tronco. Cada año dos anillos nuevos aparecen en su corteza, uno en primavera y otro en otoño. El método de cálculo consiste en perforar el árbol hasta el centro del tronco y extraer una fina varilla de madera que sirve de muestra sin dañar al ejemplar. Cada anillo mide un promedio de un milímetro de espesor, que será mayor o menor en función de la cantidad de lluvias y el nivel de temperatura de cada año. De esta forma el árbol se convierte en un documento sobre los niveles de temperatura de la Tierra, año por año, en los últimos tres milenios. Allí están registradas tanto la “pequeña edad de hielo” que afectó la Tierra alrededor del siglo XII como el calentamiento global de fines del siglo XX.

El famoso Alerce Abuelo, guardián del alerzal

El famoso Alerce Abuelo, guardián del alerzal

El alerce más antiguo que se conoce alcanzó los 3624 años y estaba en la Patagonia chilena, pero ya fue talado. El nombre original de estos árboles es “lahuan”, que en lengua mapuche significa “abuelo, el que guarda toda la sabiduría”. Y es justamente el Alerce Abuelo la meta última de este viaje, en el fin del sendero del Alerzal. Al llegar al pie de su grueso tronco, los viajeros enmudecen ante un sobrio cartel que dice: “Edad: 2600 años”

Fuente: Pagina12

Fotos: www.esquel.tur.ar

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4 Comments

  1. Hola Andi!

    Gracias por tu comentario, nos alegra poder transimir las vivencias. Saludos!

  2. Excelente post! El recorrido es hermoso y están muy bien transmitidas las sensaciones! Saludos! Andrea.

  3. Gracias por sus palabras, y suerte con las travesías!

  4. Excelente blog y muy bueno el post, una excursión realmente hermosa, totalmente recomendada!

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