Subida al cerro Mallo

Otra subida que nos mandamos con la Colorada dentro del Parque Nacional Lanín fue el ascenso al cerro Mallo. Un lindo sendero para un trekking un poco mas exigente ya que hay que el desnivel total es de unos 1200 ó 1300 metros, en el que la Colorada volvió a mostrarme que esta en mucho mejor estado que yo! No es que haya pendientes abruptas, pero hay que estar preparado para unas 7 u 8 horas de caminata intensa para hacer la ida y vuelta. Pero creanme que vale la pena llegar arriba, el premio esta en la cumbre, con las mejores vistas panorámicas.

Un detalle que algunos me han consultado, sobre el momento en que hicimos los senderos: lamentablemente (o afortunadamente, todo depende de como se mire, no?) trabajamos en dos empresas que solían darnos períodos vacacionales en el verano. Y esta situación se vió reforzada en su momento con la llegada de nuestras dos pequeñas, que al entrar en edad escolar, nos dejaban pocas opciones para salir a recorrer. Así que, salvo que se los detalle expresamente, estos recorridos han sido hechos en verano. Este sendero se puede hacer durante todo el año, obviamente con un equipo adecuado para el frío y la nieve. Es una experiencia que por el momento les voy a deber.

Cómo cada vez que salimos a caminar, primero nos encargamos de recopilar información y pispear en mapas, como para saber un poco más dónde estamos, que veremos, etc. Y cuando decidimos la salida, armamos las mochilas como para salir temprano y aprovechar el día. No es raro que, si el tiempo acompaña, nos tomemos un poco más de lo usual solo para quedarnos en algún rincón, admirando el paisaje, dejando que los oidos sientan los sonidos del bosque, o el viento. Dejandonos llevar por el entorno, que al fin y al cabo no vemos estas vistas a diario!

En ese momento estabamos parando en San Martin de los Andes, y desde ahí llegamos con el viejo Corsita por la ruta 48. Hicimos 40 kilómetros y vimos el cartel que señala el sendero, esto es mas o menos por donde se hace la angostura entre los lagos Lácar y Nonthué. Al principio la senda era poco pronunciada (unos 20°, que en algún momento se transformaran en 45°, pero tranquilos, que ni van a usar las manos) y en constante ascenso. Esta parte del recorrido por el bosque fue en un ambiente fresco y silencioso, entre enormes pellines que crecen en las laderas. Lo que si se escuchaba era el repiqueteo en las alturas de los carpinteros. Paren y búsquenlo con la mirada, vale la pena verlos picotear las cortezas para comer!

Entre cañas en Cerro Mallo

Entre cañas en Cerro Mallo

A medida que fuimos saliendo del bosque, empezamos a ver el típico bosque de cañas que se encuentra a esta altura y hasta los 1000 msnm, componiendo así el sotobosque. Luego de cruzar un arroyo ya vimos un cordón rocoso. Para estos momentos nos encontrabamos dentro de un hermoso bosque de lengas, y pudimos ver como iba cambiando el terreno a medida que avanzabamos. El suelo se hacia cada vez menos verde y más rocoso y las lengas iban tomando una altura mucho menor, con forma de arbusto, conocida como lenga achaparrada, que es la forma de la especie de adaptarse al medio. La subida se puso un poco mas exigente, y ya sentiamos las piernas pesada y los músculos quemando, entonces apareció el “anfiteatro”.

El anfiteatro del cerro Mallo

El anfiteatro, ultima subida del sendero a la cumbre del cerro Mallo

Hasta ese punto la senda era muy clara, pero a partir de ahí el camino se indicaba con marcas rojas que debemos seguir. A medida que seguiamos ganando altura, y después de cruzar otro arroyo, pasamos por algunos lugares con espectaculares vistas del lago Lácar, como así también podremos observar la angostura que forman este lago, con el Nonthué.

Y llegamos así al final, la última subida hasta la cima, donde tuvimos la más espectacular panorámica de la zona. Acuerdense de mí: paren, serenense, respiren hondo y miren la suceción de volcanes. El más cercano es el Villarrica, luego el Quetrupillán (no, no tiene la cásica forma cónica de un volcán), el Lanín y el Choshuenco. Y luego, si tienen la suerte que tuvimos nosotros, se sientan al sol y se toman unos mates con pan casero y paté. Ojo, no dejen basura arriba, llevensela de vuelta. Nosotros nos quedamos un rato largo, mas del que se podía necesitar para descansar, y nos quedamos mirando. Después pegamos la vuelta, despacito, y siguiendo otra vez las marcas rojas para no perdernos.


Ver Ascenso al cerro Mallo en un mapa ampliado

Dejá tu comentario +

No Comments

Dejá tu respuesta

* Required Fields.
Your email will not be published.