El cajón del río Azul

El refugio de Atilio, en el Cajón del Azul, El Bolson

Por lo general, cuando llegamos a un lugar, la Colorada y yo nos damos una vuelta por la oficina de turismo. Ustedes me dirán, para qué? Mas allá de que conozcamos la zona, ahi suelen tener las novedades que, entre temporada y temporada, se suman al menú de propuestas. Y a veces te encontrás con gente que te canta la justa. Cuando paramos por primera vez en El Bolsón, una de esas personas nos había contado de lo lindo que era el sendero al Cajón del Azul. Y si bien nos entusiasmo, esa vez no lo hicimos.

Tiempo después volvimos por ahí, y esta vez si que nos dimos una vuelta. Y superó todas nuestras expectativas.

Cargado el infaltable mate en la mochila (al fin y al cabo, todos nuestros kilómetros de trekking tienen como finalidad encontrar un buen lugar para tomar mate!), nos subimos al fiel Corsita que nos servía de transporte, y nos mandamos para allá. Salimos por la ruta y luego por el ripio, para el lado de Mallín Ahogado, y así fue que llegamos “a lo de Warton”, dónde compramos un pan casero y dejamos el coche. De ahí, el sendero fue bajando hacia el río Azul, y justo cuando lo encontramos vamos bordeandolo hacia arriba, donde se junta con el Blanco. Y sobre el Blanco es que cruzamos el primero de los puentes colgantes (el otro nos pasará del otro lado del Azul). Y si no te sentís en ese mismo momento un aventurero, pegá la vuelta!

Pasarela sobre el Río Azul

Una de las pasarelas en el sendero al cajón del Azul

La caminata es larga: 3 a 4 horas, según el ritmo que se lleve, y hay tantas subidas como bajadas. Se atraviesan variados bosques de cipreses, amplios, frondosos, de árboles gigantes y pequeños, por momentos se bordea el río y por momentos el sendero se vale de pasarelas y escaleras de troncos para ser recorrido.  Luego se cruza un valle de ensueño y después se llega a otro valle en donde está ubicado el famoso cajón del Azul. El cajón es un cañadón cuyo ancho varia de acuerdo a la altura del recorrido, por lo general son 40mts. de profundidad, dentro del cual se “encajona” el río Azul. Si uno se asoma puede ver allá abajo correr el río y entender claramente el por qué de su nombre.  En la parte superior hay un pequeño puente que nos permite cruzar el río dando tres pasos y admirando al mismo tiempo su color y la rítmica belleza de sus reflejos en los muros de piedra. Siguiendo el sendero que parte hacia el norte, una vez cruzado el último puente (de troncos), es posible hallar picadas que descienden aunos pozones enormes, con grandes piedras que tientan a pegarse un baño y tirarse a tomar sol, pero ojo, acá no se puede nadar. La corriente verde azulada, helada y pura, es muy peligrosa, asi que no lo hagas. Más adelante, cuando el cajón termina, hay otros pozones, más grandes y profundos en los que si se puede disfrutar de las aguas frescas que descienden del glaciar en alta montaña. Desde esas rocas,  mirando hacia arriba, puede verse la continuación del río, que forma algunas cascadas, todo rodeado por bosques de cipreces.

Sendero en los bosques al cajón del Azul

El sendero boscoso invita a sentarse a tomar mate en medio de su paz

Pasando el Cajón, unos metros mas adelante,  se llega al  “Refugio de Atilio” el cual cuenta con alojamiento, duchas (con agua caliente), comidas, cerveza y dulces artesanales y una granja orgánica. Atilio es un antiguo poblador del lugar que abrió sus puertas a los visitantes y da refugio a los visitantes en su cabaña, una construcción hecha artesanalmente en madera. Allí hay lugar para 15 personas, y el pago de la estadía es mínimo. Otra alternativa es dormir en el granero. Luego de la intensa caminata, Atilio y su grupo de gente, nos ofrece mucho más que un lugar donde comer y pasar la noche. El mate o el té que ofrece Atilio al llegar, junto con la paz que se siente en el lugar, es el final perfecto para el recorrido. Creanme, si van solo por el día, van a considerar volver y pasar unos dias. Además de las bondades del lugar, lo de Atilio es en sitio ideal para hacer base y, desde ahí, recorrer hasta las cuevas del río y el bosque virgen. Y para excursiones mas largas, como la de “Los Laguitos“, “Dedo Gordo” o el “Hielo Azul“, que se llama así porque cerca del refugio hay un glaciar. Se trata de una caminata más complicada, con mucha subida que requiere un gran esfuerzo, pero también los sentidos son recompensados al llegar.

El río Azul, desde el sendero

El río Azul, desde el sendero

Cajón del río Azul

Finalmente, el famoso cajón

Fotos: LaNación.com

Aquí le dejo el mapa de la Comarca del Paralelo 42° (o mas bien, de El Bolsón y Lago Puelo), y más abajo la vista en Google Maps del sendero

 

Plano de ubicacion de refugios y senderos de El Bolson

Plano de ubicacion de refugios y senderos de El Bolson. Hacé click para agrandar y descargar.


Ver Senderos de El Bolsón en un mapa ampliado

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One Comment


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    buenas tardes
    queria saber cuanto cuesta la exurcion al cajon azul?cuanto se tarda ?
    se hace reserva ?
    saludos

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